jueves, 31 de mayo de 2012

Soy tres puntos suspensivos y no significan nada.


Si le entrego toda mi existencia a la búsqueda de esa cancion, de esa voz, de esa sensación, de ese vestido, de ese sabor. Si le entrego toda mi existencia a ello..¿Qué me quedará cuando lo encuentre? ¿Nuevas búsquedas?

Me he perdido. Me he perdido y siquiera tengo ganas de encontrarme. Me veo desde lejos y la monotonía me abruma. Demasiado símil, demasiado en mi sin mi. Demasiado rota.
Y he encontrado un sonido que me llena: El sonido. Las teclas.
He encontrado una sensación que me vacía: Estar muerta.
Cuando más sufro más siento que estoy viva pero menos viva me siento.

Otra noches más soñé morir, y gracias a Dios siguió siendo una pesadilla.
Me veía desde arriba, flotaba. Estaba muerta ahí tumbada.
Muerta, asfixiada: sin latir.
Jodidamente muerta.
Y cada mañana tras ello lo pienso, pienso en la sensación, en el agobio.
No hay agonía mayor que la inmobilidad con la conciencia; y en ella estoy.
No soy dueña de mi vida pero la veo pasar ante mis ojos.
Intento tocarla y no la alcanzo, mis brazos no se mueven, mi corazón no late, no bombeo. No respiro. Pero veo, veo con los párpados bajados, veo a través de mi piel. y lo úsico que veo es ello:
Con la eme de mi muerte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario