Y te desnudaste, y me dijiste que no te hiciera daño, que eras frágil. Yo te dije 'Tranquila, no te va a doler', y te rompiste.
¿Cuánto me lloraste, niña? ¿Cuánto?
Tú empezaste a dejar caer la ropa, y entre susurros te vestí.
-'Rómpete conmigo, hoy sólo quiero eso. '
Era raro para ella. ¿La quería? Mentira. Eso nuna había ocurrido.
Ella se desnudó , se mostró frágil, y él le acarició cada puta cicatriz.
-'Tranquila, no te va a doler'. Mentira. Lloró, sangró, murió.
¿Estás rota, niña?
A mi tampoco me gusta que me mientan.
No hay comentarios:
Publicar un comentario