Y te me quedas en medio del salón sin camiseta. Con el pelo casi hasta la cintura y blanca. Tan blanca y yo desdé el sofá perdiendo el tiempo con los cigarrillos.
Jodidos vicios
(tú, no el humo)
y me prrgunto cómo he podido encontrarte si tú ya no fumas y yo ya no esperaba ser feliz.
Pero.
Pero te me sientas encima y miras el tabaco cayendo al suelo
(macabra metáfora de nuestras cenizas sobre el mar)
con envidia.
-'podrias querermr más y fumar menos'.
Y los libros desde las estanterías nos siguen mirando besándonos. Morbosos testigos de todas nuestras noches. Y morbosos mis ojos mirándote sin bragas viendo acariciar sus lomos.
Muy bonita la entrada, así como tu blog. Un saludo desde http://marisa-dulcetentacion.blogspot.com.es/?m=1
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