viernes, 2 de noviembre de 2012

26,10,12

ya he llorado tantas veces que al describirlo se le ha muerto la emoción.
se te nubla mirar, aprietas los párpados, respiras, tragas, abres los ojos y dejas caer a tus penitas por la cara, y con suerte llegan al cuello y nadan como si estuvieran en el mar.

¿cómo caen y qué bonitas eh? pero ya parecen otro pedazo mas de piel anexionado. y parece que se enamoran de mí cuando suponen que están haciendo fluir al rimel, y vienen más.

ya no quiero que me viajes, que yo no soy una ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario